Fuente: Referenta comunitaria, Catamarca, mayo de 2026.
Desde SERPAJ – Servicio Paz y Justicia y Tierra Nativa/Amigos de la Tierra Argentina expresamos nuestra profunda preocupación e indignación frente a la situación que atraviesan comunidades educativas, indígenas y rurales de la provincia de Catamarca.
Integrantes de ambas organizaciones viajaron recientemente a Antofagasta de la Sierra para realizar talleres comunitarios sobre derechos humanos, derechos de los pueblos indígenas y participación comunitaria. Durante la estadía, se tomó conocimiento directo de un grave conflicto social y educativo protagonizado por madres, padres, familias, docentes y referentes de la comunidad indígena Atacameños del Altiplano, junto a otros sectores de la comunidad local.
Desde hace varios años, las familias vienen sosteniendo un reclamo pacífico frente a los recortes del presupuesto destinado a la alimentación escolar de niñas, niños y jóvenes. Esta medida afecta servicios esenciales como desayuno, almuerzo y merienda, fundamentales para garantizar condiciones dignas de aprendizaje, cuidado y permanencia educativa en un territorio rural, empobrecido y de altura, donde la escuela cumple un rol central de contención comunitaria.
Frente a la falta de respuestas institucionales, las familias impulsaron medidas de visibilización y presentaciones formales para exigir la restitución del presupuesto y la continuidad de los comedores escolares y jornadas educativas. Por solicitud de madres y padres de la comunidad educativa, se acompañaron distintas gestiones ante el Ministerio de Educación provincial y la presentación de acciones orientadas a resguardar sus derechos.
Luego de la permanencia impulsada por madres, familias y comunidades educativas de Antofagasta de la Sierra, se logró revertir el recorte del comedor escolar y de la jornada extendida que afectaba a estudiantes de la escuela secundaria pública de la localidad. Esta conquista demuestra la fuerza de la organización comunitaria y la importancia del acompañamiento de organizaciones de derechos humanos y ambientales frente a situaciones de vulneración de derechos.
Sin embargo, la problemática continúa extendiéndose en otras localidades de la provincia. Actualmente, comunidades educativas del departamento Fray Mamerto Esquiú denuncian nuevos recortes en escuelas rurales que se encuentran sin comedor escolar:
– Escuela Primaria N°265 “Fray Mamerto Esquiú” – Piedra Blanca
– Escuela Primaria N°146 “Fray Rizo Patrón” – La Tercena
– Escuela N°484 – Las Pirquitas
– Escuela N°443 – La Falda de San Antonio
La suspensión de comedores y jornadas educativas afecta directamente el derecho a la alimentación, la educación y el cuidado de niños, niñas y adolescentes.
Esta situación resulta aún más alarmante en una provincia donde, desde hace más de 30 años, distintos gobiernos sostienen que la explotación del litio traerá desarrollo, bienestar y mejores condiciones de vida para las comunidades locales. Sin embargo, las comunidades indígenas y rurales continúan enfrentando precariedad, abandono y vulneración de derechos básicos.
Mientras Catamarca es promocionada internacionalmente como territorio estratégico para la llamada “transición energética”, las comunidades denuncian el secamiento de fuentes de agua, la contaminación ambiental, el deterioro del territorio y procesos de desposesión de tierras indígenas. Estos derechos se encuentran reconocidos por la Constitución Nacional Argentina y por instrumentos internacionales de derechos humanos y derechos de los pueblos indígenas.
Recientemente, el gobierno provincial adhirió al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones -RIGI-, profundizando un modelo extractivista nuevamente presentado bajo promesas de progreso y desarrollo. Pero ese supuesto desarrollo no llega a los pueblos. Por el contrario, avanza sobre territorios históricamente habitados y cuidados por comunidades indígenas y rurales.
En Antofagasta de la Sierra, mientras se extraen enormes riquezas naturales, las comunidades denuncian que se deterioran las condiciones históricas de vida en el territorio. Resulta inadmisible que en regiones atravesadas por la explotación del litio se recorten derechos básicos de las niñeces, como la alimentación y el acceso pleno a la educación pública.
El nivel de desigualdad y abandono es tal que los propios padres expresan con dolor y dignidad: “Somos dueños del litio y no queremos ser migajeros”. Esta frase sintetiza el rechazo a tener que mendigar derechos básicos mientras sus territorios continúan siendo saqueados.
Las comunidades también denuncian prácticas de hostigamiento y políticas orientadas a fragmentar la organización comunitaria, debilitar los procesos colectivos y romper la cohesión de la comunidad educativa.
Desde las organizaciones y comunidades que acompañamos este proceso exigimos:
- La restitución inmediata de los comedores escolares y jornadas educativas en todas las escuelas afectadas.
- Garantías para la continuidad alimentaria y educativa de niñas, niños y jóvenes.
- Respuestas urgentes frente a la situación de las comunidades rurales e indígenas de Catamarca.
- Políticas públicas que prioricen la vida, el agua, la educación y los derechos de las comunidades por encima de los intereses extractivos.
Las comunidades organizadas seguirán defendiendo el derecho a la educación, la alimentación, el agua, el territorio y una vida digna para las infancias de la provincia.
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