El artículo 112 de la Ley de Presupuesto 2026 habilita adecuar los límites de la Reserva a un “Mapa Oficial”. Según el Colectivo Ecológico “Unidos por la laguna de Rocha”, eso dejaría sin protección 490 hectáreas, cerca del 30% del área. Es el mayor humedal del AMBA y cumple un rol clave para el agua de la cuenca Matanza-Riachuelo.
Foto 1: Paisaje de Laguna de Rocha. Fotógrafo: Hugo Oscar Graglia
Laguna de Rocha es un área protegida ubicada en la localidad de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría, dentro de la cuenca Matanza-Riachuelo. Cerca de 300 ha corresponden a espejos de agua, y es el mayor humedal del área metropolitana de Buenos Aires. Reúne varios ambientes: pastizales, montes de tala, bañados, humedal y bosques exóticos implantados. Esa diversidad permite la presencia de numerosas especies. Se han registrado alrededor de 173 especies de aves, además de anfibios, reptiles y mamíferos. Los humedales y pastizales les brindan refugio, alimento y sitios de reproducción. Desde este punto de vista biológico, Laguna de Rocha, como otras áreas protegidas urbanas, resulta valiosa para conservar y/o restaurar atributos de los ecosistemas naturales y funciona como un reservorio clave de especies vegetales.
Foto 2. Ubicación de la laguna de Rocha. Skill, Karin & Farina, Martin. (2020). Caminando la justicia ambiental: una comunidad de práctica en el humedal Laguna de Rocha. 8. 198-215.
La cuenca Matanza-Riachuelo atraviesa una de las zonas más pobladas de la provincia de Buenos Aires. En el AMBA, la urbanización no planificada reduce los espacios verdes y fragmenta los ambientes naturales, y los humedales cumplen funciones importantes tanto para la vida silvestre como para las comunidades que viven en la cuenca.
La laguna cumple un papel central en el ciclo del agua. Allí desembocan naturalmente los arroyos Ortega, Guillermina y El Triángulo. El humedal contribuye a filtrar el agua, mejorando su calidad, y a recargar el Acuífero Puelche con las lluvias. También actúa como una “esponja” natural: retiene agua y reduce el impacto de las inundaciones en los barrios linderos. Su vegetación ayuda además a atenuar las islas de calor urbanas, cada vez más relevantes frente a la crisis climática. En particular, en este año en que se esperan importantes lluvias por el fenómeno del “súper Niño”, Laguna de Rocha es un ecosistema clave para retener el agua y evitar inundaciones en las localidades aledañas.
Foto 3: Colectivo Ecológico “Unidos por la laguna de Rocha” Fotografía: Facebook del colectivo
En las ciudades, los cambios en el uso del suelo y los procesos de gentrificación expresan disputas por el territorio y por el destino de los espacios verdes. Su defensa reúne a comunidades con un fuerte vínculo con sus barrios y sus paisajes, que a través de la organización y la participación construyen conocimientos colectivos e impulsan la preservación. Laguna de Rocha es un ejemplo de organización y protección comunitaria.
En 2008 se formó la Asociación Civil Colectivo Ecológico “Unidos por la Laguna de Rocha” para reunir a vecinos y a personas comprometidas con el humedal. Desde entonces denunció movimientos de suelo, basurales, fumigaciones y otras intervenciones que amenazaban el lugar. En 2012, la Ley provincial 14.488 creó la Reserva Natural Integral y Mixta Laguna de Rocha. Al año siguiente, la Ley 14.516 modificó esa protección y desafectó 64 hectáreas para instalaciones deportivas de Boca Juniors y Racing Club. Aquel recorte se pudo frenar gracias a la lucha de las organizaciones y vecinos/as: en 2015, la Suprema Corte bonaerense suspendió los efectos de esa ley porque iba en contra del principio de no regresión ambiental.
Foto 4: Pitiayumí (Setophaga pitiayumi). Fotógrafo: Hugo Oscar Graglia
Más allá de la ley que designa a Laguna de Rocha como área protegida y del fuerte compromiso social, el Colectivo Ecológico “Unidos por la laguna de Rocha” sostiene que hoy su protección está en riesgo. El artículo 112 de la Ley 15.557 habilita adecuar los límites de la Reserva a un “Mapa Oficial” que se guía por los límites de los espejos de agua y deja por fuera los humedales, pastizales y bosques que protegía la ley original. Según el Colectivo Ecológico, esto quita la protección a 490 hectáreas, cerca del 30% de la Reserva, y favorece intereses inmobiliarios. Además, denuncian que la medida se tomó sin un debate específico y que viola los principios de progresividad y no regresión ambiental, establecidos en la Ley General de Ambiente y el Acuerdo de Escazú.
No es la primera vez que se discuten los límites de la reserva, hoy vuelve a estar en juego el mismo principio de no regresión ambiental que la Justicia reconoció en 2015.
En un contexto de crisis climática y de ambientes cada vez más fragmentados, defender los humedales de la cuenca es defender la calidad de vida de quienes la habitan. La Reserva Laguna de Rocha filtra el agua, amortigua las inundaciones y atenúa el calor urbano. La historia de la reserva muestra la importancia de la organización popular para defender nuestros espacios naturales.
En la última semana, la organización comunitaria logró un avance concreto. Tras una campaña de firmas y la movilización de vecinos y vecinas, estudiantes, docentes y organizaciones sociales y ambientales, el Concejo Deliberante de Esteban Echeverría expresó su rechazo al artículo 112 de la Ley 15.557 y reclamó su derogación. El pronunciamiento, dirigido a ambas cámaras de la Legislatura bonaerense y al Ministerio de Ambiente provincial, recoge la demanda impulsada por el Colectivo Ecológico “Unidos por la Laguna de Rocha”. Este logro muestra a una comunidad que se organiza, construye apoyos y lleva la defensa de su reserva a los espacios de decisión política. Ahora, el reclamo continúa en la Legislatura provincial, que debe derogar el artículo para sostener la protección del humedal.
Foto 5: Celestino (Thraupis sayaca) posado en un sen del campo (Senna corymbosa). Fotógrafo: Hugo Oscar Graglia
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